Picasso: un momento en el tiempo azul

P.Ruiz Picasso o P.R Picasso, comenzó a firmar así sus obras a partir de 1901, cuando se traslada a París tras la muerte de su mejor amigo Casagemas. Seis años más tarde, comenzará el período azul, que encontró al artista en el "bateu lavoir", un edificio donde nunca faltaron los amigos y el "carrete".... y también, la creación de grandes obras....
¿Si era Mod o Rocker? Era ambos.... obvio....
¿Si era Mod o Rocker? Era ambos.... obvio....
París, 22 de noviembre de 1908.
"Aquella linda mañana la plaza Ravignan estaba más tranquila. Y la razón de este extraño hecho que sorprendería al vecindario era que “La bandita de Picasso” descansaba del carrete de la noche anterior.
Precisamente los componentes de dicha banda habían preparado el día anterior una fiesta de proporciones: la cena homenaje al pintor al que todos llamaban el Aduanero Rousseau, ya que antes de dedicarse de lleno a la pintura, había trabajado en el servicio de aduanas francés.
Al homenaje asistieron treinta invitados que cantaron, recitaron poemas en honor al homenajeado, bebieron (obviamente más de la cuenta) y bailaron hasta la madrugada, felices de ser jóvenes y de estar llenos de proyectos que, en el caso de Picasso, cambiarían la dirección a seguir en la pintura.
En este banquete, Rousseau pronunciaría una frase naif y absurda dirigida a Picasso: “Usted y yo somos los pintores más grandes de esta era; usted en el estilo egipcio y yo en el moderno”.
Al día siguiente, Picasso se despertó con la caña y la sensación de que el suelo se movía bajo sus pies. Los tres golpes que dieron en la puerta de su estudio estallaron en sus oídos como tres cañonazos.
-Buenos días, pequeño español –saludó el poeta Max Jacob, entrando en el estudio después de apartar a Picasso de un empujón, y añadió:
-A ver, atención: “6 amigos beben cerveza en la tasca de Azon y en total bebieron 21 vasos. Si cada uno de ellos ha bebido distinto número de vasos, ¿Cuántos vasos ha bebido cada uno?”
Picasso ni se molestó en contestar, acostumbrado como estaba a que cada vez que entrara en su estudio, su amigo Max le planteara un acertijo.
-Está bien, aquí tienes una botellita de absenta (sal de fruta de la época) para que se te quite la resaca –dijo Max, acostumbrado a que su amigo español no le resolviera sus acertijos.
Aun no había cerrado Picasso la puerta cuando el poeta Guillaume Apollinaire la empujó para entrar; y tras el apareció el pintor Juan Gris y el Aduanero Rousseau con su violín y lo que era peor: dispuesto a tocarlo; y ocho o nueve amigos más dispuestos a incrementar la "caña" de Picasso. Y una vez más, para su desesperación, se pusieron a discutir a gritos ante el famoso cuadro que Apollinaire ya había bautizado como “Las señoritas de Avignon”.
Cubismo sí, cubismo no, se llevaban discutiendo. Picasso es un genio, gritaban los partidarios de “Cubismo sí”. Picasso se ha vuelto loco, gritaban aún más fuerte los partidarios de “Cubismo no”.
El pintor ya estaba aburrido, por eso se sorprendió cuando los dos bandos se calmaron para escuchar a Apollinaire que decía:
-Partiendo de la teoría de descomponer las figuras en formas geométricas, nuestro amigo ha inventado el Cubismo. Pues bien, les propongo lo siguiente: A ver si somos capaces de dibujar un rectángulo en un papel cuadriculado sombreando las casillas del contorno. Y ahora pregunto: ¿podremos dibujar un rectángulo de proporciones tales que el borde (de una casilla de anchura) contenga un número igual de casillas que el rectángulo blanco interior?
(Y la respuesta sería.....)
Yo no la sé, pero ellos tampoco la supieron. El resto de la historia, que aquí sólo fue versionada , se encuentra en www.divulgamat.ehu.es
Cualquier semejanza con otro blog o sitio web es sólo apariencia...
Si quieres ver la obra de Picasso (grabados), te queda sólo una semana para asistir a la Galería Animal. Ojo, de bonus track Miró y Dalí. Imperdible.
Precisamente los componentes de dicha banda habían preparado el día anterior una fiesta de proporciones: la cena homenaje al pintor al que todos llamaban el Aduanero Rousseau, ya que antes de dedicarse de lleno a la pintura, había trabajado en el servicio de aduanas francés.
Al homenaje asistieron treinta invitados que cantaron, recitaron poemas en honor al homenajeado, bebieron (obviamente más de la cuenta) y bailaron hasta la madrugada, felices de ser jóvenes y de estar llenos de proyectos que, en el caso de Picasso, cambiarían la dirección a seguir en la pintura.
En este banquete, Rousseau pronunciaría una frase naif y absurda dirigida a Picasso: “Usted y yo somos los pintores más grandes de esta era; usted en el estilo egipcio y yo en el moderno”.
Al día siguiente, Picasso se despertó con la caña y la sensación de que el suelo se movía bajo sus pies. Los tres golpes que dieron en la puerta de su estudio estallaron en sus oídos como tres cañonazos.
-Buenos días, pequeño español –saludó el poeta Max Jacob, entrando en el estudio después de apartar a Picasso de un empujón, y añadió:
-A ver, atención: “6 amigos beben cerveza en la tasca de Azon y en total bebieron 21 vasos. Si cada uno de ellos ha bebido distinto número de vasos, ¿Cuántos vasos ha bebido cada uno?”
Picasso ni se molestó en contestar, acostumbrado como estaba a que cada vez que entrara en su estudio, su amigo Max le planteara un acertijo.
-Está bien, aquí tienes una botellita de absenta (sal de fruta de la época) para que se te quite la resaca –dijo Max, acostumbrado a que su amigo español no le resolviera sus acertijos.
Aun no había cerrado Picasso la puerta cuando el poeta Guillaume Apollinaire la empujó para entrar; y tras el apareció el pintor Juan Gris y el Aduanero Rousseau con su violín y lo que era peor: dispuesto a tocarlo; y ocho o nueve amigos más dispuestos a incrementar la "caña" de Picasso. Y una vez más, para su desesperación, se pusieron a discutir a gritos ante el famoso cuadro que Apollinaire ya había bautizado como “Las señoritas de Avignon”.
Cubismo sí, cubismo no, se llevaban discutiendo. Picasso es un genio, gritaban los partidarios de “Cubismo sí”. Picasso se ha vuelto loco, gritaban aún más fuerte los partidarios de “Cubismo no”.
El pintor ya estaba aburrido, por eso se sorprendió cuando los dos bandos se calmaron para escuchar a Apollinaire que decía:
-Partiendo de la teoría de descomponer las figuras en formas geométricas, nuestro amigo ha inventado el Cubismo. Pues bien, les propongo lo siguiente: A ver si somos capaces de dibujar un rectángulo en un papel cuadriculado sombreando las casillas del contorno. Y ahora pregunto: ¿podremos dibujar un rectángulo de proporciones tales que el borde (de una casilla de anchura) contenga un número igual de casillas que el rectángulo blanco interior?
(Y la respuesta sería.....)
Yo no la sé, pero ellos tampoco la supieron. El resto de la historia, que aquí sólo fue versionada , se encuentra en www.divulgamat.ehu.es
Cualquier semejanza con otro blog o sitio web es sólo apariencia...
Si quieres ver la obra de Picasso (grabados), te queda sólo una semana para asistir a la Galería Animal. Ojo, de bonus track Miró y Dalí. Imperdible.

Etiquetas: Arte


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