Old wave, a propósito de modernidad: Tiempos Modernos, Chaplin y las masas

Año 1936 y las salas de cine se enardecían de risas al ver cómo un trabajador se trastornaba debido al ritmo agotador de una fábrica, que luego era encarcelado al ser confundido con un revolucionario comunista y aún así compartía con una mujer el sueño por una vida mejor.
Más de dos décadas habían pasado desde que el proyecto moderno sentó sus bases en
Las máquinas que eran un servicio para hombre pasan a “servirse” de este hombre, quien se convertía en un eslabón más dentro de esta cadena, en donde su función es específica y diferenciada. Un individuo saca un tornillo, otro individuo lo coloca y un tercero lo aprieta, nada es al azar porque de otro modo la gran máquina no cumpliría su función dentro del sistema automatizado de la industrialización ¿Qué podría entonces producir un quiebre dentro del esquema de la especialización? El trabajo especializado y mecanizado hace que Chaplin enloquezca en su función con el interminable movimiento de cierre y abre de tuercas con la llave inglesa, y en un momento sea tragado por este sistema y se confunda entre las piezas de la máquina.
Pero, como el ser humano nunca pierde la esperanza, Chaplin no pierde su capacidad de soñar con un mundo mejor, aquel que le otorgará mayores posibilidades y con el que podrá disfrutar de otro porvenir. Y el mundo moderno, que todo lo puede, también se ha encargado de entregar los moldes de vida ideal para que hombres y mujeres luchen por ellos. Porque sin trabajo no hay dinero, y sin dinero no se compran cosas, en el mundo moderno de Chaplin existen estos lugares de ensueño llamados multitiendas, en donde el capitalismo establece cómo vivir y con qué vivir
Es en este ejemplo en donde la desconfianza de Chaplin sobre el modelo moderno capitalista queda de manifiesto. Y él utiliza la ironía como medio de expresión de esa ácida crítica, demostrando cuán feliz se puede ser en este mundo lleno de posibilidades, juegos, joyas y botellas de vino. Chaplin danza en los patines nuevos mientras la muchacha arreboza su cuerpo con el costoso abrigo de piel, soñando tener todo aquello que no tiene, y es esto lo contradictorio porque en este mundo de oportunidades ¿puede haber alguien que no sea feliz?
Al igual que el personaje, Charles Chaplin no pudo vencer a la modernidad y los filmes que siguieron a Tiempos Modernos fueron presa de ese cine sonoro que el director tanto renegó. Con todo, la fina mirada crítica a su propia sociedad hace de este filme uno de los más importantes para comprender los factores de la crisis del proyecto moderno.
Etiquetas: Historia


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