14 de septiembre de 2008

En la arquitectura de Niemeyer



Para retomar este blog abandonado, producto el olvido y la rutina, hoy decidí hacerlo refiriéndome a un tema no antes tocado, a propósito de los icons: la arquitectura.

Y quiero hablar de Arquitectura porque fue el primer titular que me llamó la atención en la mañana, después de leer una entrevista al Jefazo en el cuerpo D por asuntos de trabajo (en fin, esto no es de pega), y como siempre hay un chileno en el mundo, así fue que nuestro compatriota (suena lindo cuando se trata de un winner) Alejandro Aravena, ganó un León de Oro en la Bienal de Venecia por su trabajo en viviendas sociales.


Quién es Aravena usted se preguntará. Yo dije lo mismo, y por eso que leí que el tipo ha ganado varios premios, es la promesa joven de la arquitectura chilena, y se ha dedicado a construir y modelar casas para la gente de menos recursos, más dignas, más firmes, más lindas, menos tristes, menos chubi... menos copeva.

Así es como me pregunté, ¿mi favorito en la Arquitectura mundial? No, no les hablaré de Le Cobusier, un grande de todos los tiempos, porque siento que sería un cliché nombrarlo, así que pensé en otro ícono: Oscar Niemeyer.

Oriundo de Brasil, es uno de los arquitectos más influyentes en Latinoamérica. Vivió el principio del siglo XIX, sin preocuparse mucho el futuro hasta que se sintó insatisfecho viendo su ciudad.... por lo que supo que su aporte precisamente estaría en construir obras perfectas. Al principio, en los 50 y 60, comenzó trabajando gratis, pagando el noviciado como muchos, hasta que prestó servicios para la municipalidad de Belo Horizonte, con su primera iglesia. Luego vendrían obras públicas cuando se dio por sentada la nueva capital de los cariocas: Brasilia. Allí estuvo a cargo de todos los proyectos de edificios de gobierno como la residencia del Presidente, el Congreso Nacional, la Catedral de Brasilia, el Palacio de Itamaraty, sede de la cancillería, entre otros ministerios.

En su trabajo, destaca la composición y las líneas, una proyección de la obra más allá de lo que ella misma significa. Construcciones que se despegan de su sentido y pasan a ser verdaderas esculturas habitables. La catedral de Brasilia, es una de las que más destaco, por su fineza y connotación.... símbolo de aquello que se supone se va a buscar dentro de una iglesia... una respuesta mirando hacia lo alto...

El único defecto del arquitecto fue su activismo político ligado al comunismo, y no lo digo menospreciando al comunismo, sino que cuando llegó el momento de la dictadura militar en Brasil, fue exiliado y comenzó un itinerario de países en que su obra estuvo detenida.
Luego, en los ochenta, vendrían otras obras donde se destaca el Museo de Arte Contemporáneo de Río (que se parece a la casa de los Supersónicos) y el Museo Nacional de La República (siguiendo con las analogías ñoñas, es igualito a las casas donde vivía Luke Skywalker y su familia).

Niemeyer, sigue vivo y sigue diseñando. Tiene 100 años y este 2008 por los 101. Me imagino que debe ser un viejo loco que nunca se rinde, porque dicen que ya le encargaron un Estadio de Fútbol para el Mundial del 2014. Y en eso está, seguramente pensando en alguna idea notable y fuera de lo común. Como él, que hace de una construcción, un símbolo icónico.


La catedral de Brasilia:




Museo de Arte Contemporáneo, Río:




Museo Nacional de La República, Brasilia:

Etiquetas:

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio